El entrefinesdesemana me deja agotado para el fin de semana. Vivo pensando en que llegue el fin de semana, y cuando llega parezco uno de los conejitos que no llevaban la pila Duracel.
Y así, mientras espero que llegue el fin de semana, mientras pasan los dias de entrefinesdesemana haciendo un tiempo fenomenal, los de las noticias del tiempo van diciendo que “el tiempo empeorará para el fin de semana”. Y yo tengo la impresión de que este año, y hasta el momento con la curiosa excepción de fallas, el clima ha sido malo de viernes a domingo, para arreglarse el resto de días. Este fin de semana amenazaban con que llovería por aquí y bueno, ayer chispeó un poco por la mañana y hoy hay algunas nubes, pero POR FIN ha hecho bueno y he pisado la playa.
Tumbado en la arena, torrandome de calor (¿porqué seré de los que no aguantan nada tomando el sol y acaban yendo buscando sombra donde todo el mundo va buscando sol?).
Hacía viento y, además de empanarme cual filete, se me ha volado el periódico, esparciéndose las hojas por todas partes y centrando el suceso la atención del personal playero sobre mí. “Mala idea, leer el periódico en la playa”, me ha dicho una bañista con muchas lorzas para tan poco bikini, y rabia que me ha dado que me lo dijera, porque yo siempre me llevo algo para leer en la playa, que si no me torro Y me aburro.
En realidad, estaba tan cansado sobre mi toalla y tan torrado que me ha dado un poco bastante igual que el periodico se me volará.
Pienso (otro pensamiento que ha cruzado mis neuronas cuando conducíamos hacia la playa) que por mucho calor que haga ir con las ventanas bajadas siempre me gustará más que ir con las ventanas subidas y el aire acondicionado puesto. Es decir: prefiero aire acondicionado MAS ventanas bajadas.
Y bueno. Parece que siguen llegando ahora postales de mi viaje a la India de hace 2 meses. Que digo yo que menudo viaje el que habrán hecho esas postales. Las que hayan llegado, claro.
Pienso en mi prima, a la que he llamado para que me diera envidia. Y me ha contado que, desde la terraza del apartamento que ha alquilado en Ibiza se ve en primer lugar un manto de verde de pinos, una pinada mediterránea. Y que después se ve el mar, y que ese mar tiene pequeños islotes. Y que el apartamento está como sobreelveado, que hay una calita cerca a la que hay que bajar. Y que el agua es clara clarísima, y que no hay casi gente todavía. Y que vaya cuando quiera, que tengo habitación, sillón, colchón inchable o hamaca terracil.
Y ahí querría estar yo. En un fin de semana. En la hamaca terracil. Con brisa (y con ventilador si hace mucho calor). En bañador o en bolas (sigo con mis ganas de descubrir las playas nudistas bonitas). Con un periodico, o un libro. U oyendo el CD de Vega. Y con unas papas “Lolita”, y una cocacola de bote muy fresquita. Y alguien que empieza por erre haciendome gustitos en la cabeza con el “hacedor de gustitos de cabeza”. Sí, me gustaría……
P.D.: Y yo me pregunto también ….. ¿Por qué el conductor del autobus siempre arranca de golpe cuando aun estas de pie ticando el bono bus, y no te caes y te fracturas la cadera de milagro? ¿Por qué no hay más fracturas en los autobuses? ¿Por qué a las niñas prematuras que nacen en los parto que atiendo siempre las llaman “Telma”? Me acuerdo de Telma 1 , que pesó 750 gramos, y ahí esta ahora , enorme y preciosa. Y las alcachofas, que siguen sin hacerme ninguna gracia …… tengo que seguir dispersandome…..


