…. sólo levemente, que conste.
Digamos que hasta hace unos años yo era muy cerebral. Muy intelectual, muy racional y muy crítico con todo lo que no fuera así. Comprensible, supongo que una forma de esconder aún más la parte más emocional, más pasional de mi mismo, y mi parte más sexual. (Ché, mientras escribo esto me da la impresión de estar para que me analice Freud!!!)
Vamos, que era el típico chico bueno, estudioso, enfrascado en la carrera, de salir poco, no beber, no fumar, no ……. (cualquier verbo que tenga que ver con Freud), …. y al que tampoco le hacían gracia, o al menos así lo dejaba ver, las locuras, la gente que perdía los papeles por las emociones, que hacía el tonto por cosas sentimentales, …. Lo justo sería decir que no era solo que no me gustaran las cosas muy emocionales o que pudieran descubrir MIS emociones, es que también me daban miedo. Miedo a salir por las noches, miedo a lo que podría ocurrir si salía una noche e iba a esos sitios de los que hablaban mis amigos (que eran, por cierto, de lo más normal del mundo, porque la gente con la que me he relacionado siempre no han tenido ninguna maldad, hijos de papá, como yo, para qué negarlo).
Todo eso , como vengo diciendo de un tiempo a esta parte (y con ánimos de dar carpetazo ya al pasado y a la comparación con mi presente), ha cambiado mucho.
Pues bien, ejem, ejem, ahora espero no escribir mal ni ponerme rojo….. (ni poner rojo a nadie).
Ayer domingo, cogimos el coche para ir a comer con unos amigos a un sitio que está a una horita más o menos de Valencia. Yo había estado jueves y sábado de guardia, malas guardias, con lo cual estaba bastante cansado y había visto a mi niño lo justo justito el viernes, sin ánimos de ná.
Mientras íbamos en coche, él conduciendo y yo descansando como copiloto, atravesando la huerta y los arrozales (cómo se está poniendo esto de valenciano, ché …..), pues me puse a mirarle. Estaba muy guapo conduciendo, llevando el volante ….
Así es que le dí la mano incialmente, para luego ponerle la mano sobre el muslo izquierdo. Y me entraron ganas de jugar un poco. Y entonces mi cabecita loca se puso a elaborar una fantasía erótico-festiva. Porque bueno, yo eroticofestivamente hablando soy un poco desastre, pero la cabeza me vuela y si la situación me parece que tiene su morbo y que igual a él le puede gustar…..
El caso es que decidí llevar mi mano más allá, con fines lúbricos nada católicos, ni apostólicos ni romanos, con la peor de las intenciones en sentido pecaminoso, con alma de actor porno principiante, con muchas ganas en resumidas cuentas.
Voy a saltarme ahora seguir describiendo la situación para ahorrarme la vergüenza. Solo decir varias conclusiones a las que llegué finalizado el intento:
- 1) No es tan fácil como uno se lo pueda imaginar hacer ciertas cosas mientras tu objetivo, el conductor, LLEVA el cinturón puesto. Dificulta mucho alcanzar lo que pretendes …… alcanzar.
-2) Porque cuando se conduce, al estar sentado (y encima con el cinturon puesto), la bragueta hace una angulación de casi 90 grados,;y los pliegues de la ropa, con el cinturon y la bragueta y la camisa que va por dentro hace complicadísimo, repito, alcanzar….. lo que se quiere alcanzar.
-3) Sumémosle a eso que el sujeto objeto de las lúbricas intenciones lleva puesto unos vaqueros de cremallera. Los vaqueros son de tela recia, y la cremallera, dada la angulación antes mencionada, casi no se puede bajar y, cuando introduces aunque sea un dedo por la parte que has podido bajar, rasca!!!!
-4) Entonces te das cuenta de el rato que llevas intentando algo que, claramente no estas consiguiendo. Y el pobre Rafa, que es más bueno que un santo, sin reirse ni nada, que es lo que habría hecho cualquiera ante semejante fracaso de actor porno. Lo más que conseguí fue un “Vas a hacer que tengamos un accidente..”, dicho con una sonrisa cariñosa, pero yo sabía o creía notar (porque con tanta cremallera, tanta tela y el dichoso cinturón, casi no notaba mi objetivo) que para eso aun quedaba.
- 5) De todas formas, cuando ya decidí para mis intentos fue cuando empezó a sonar en la radio la siguiente canción:
…. y me dí cuenta de lo absurdo de la situación y lo que distaba de mi pretendida situación de peli porno: mis intentos infructuosos, el agapibú de Ana belen QUE YO EMPEZABA A TARAREAR, …… y ponerme entonces, por efecto de mi pensamiento disperso, a recordar mi pasado racional-intelectual frente a mi presente erótico-festivo ……. Y claro, pues yo me sonrío, y me siento francamente orgulloso de mis experiencias, incluso fracasadas …..
¿Qué desastre, no? Y cómo la vida te da más vueltas que una peonza, y hay que ver de aquel entonces a estos ahoras, y de como cada vez uno responde más a “los instintos”, quién lo diría, que al final es lo que a uno le hace feliz, …… que es de lo que se trata. Con la edad, cada vez más con los instintos ……. me estaré volviendo senil????
P.D.: Quizá no debiera ni mencionarlo, lo hago solo para animar a la gente a que siga sus instintos porque, aunque no consigas en el momento lo que deseas,…. más tarde llegó el premio! ;D Ale, escrito ha quedado, quina vergonya….


