Otra vez por aquí, vuelvo a mi rincón.
Habrá que poner la calefacción, o por lo menos ajenciarse una manta, porque llega el invierno después de un largo y cálido verano. Y a mí el frío solo me gusta para pasarlo así, bajo una manta, abrigadito.
Con las luces a medias, a media luz pues. Sin ser de bebidas calientes, pero sopa sí (con permiso de Mafalda).
Con la melancolía del otoño, la nostalgia, …
Con alguna canción como esta:
Y bueno. He leído mucho esta última semana. 4 libros, que del total del año que han sido 4 equivale a un 100%. Me he quemado la piel, me he despellejado al poco cual lagarto de uve y ahora luzco ese color desdeluegonomorenoperoalmenostampococetrino que es lo máximo a los que mi piel (de mala calidad por culpa probablemente de genes maternos) puede aspirar. Por lo menos ya no tengo pinta de tener anemia.
Se acerca mi cumpleaños, tema que me da y que me dará que pensar. Es momento de evaluaciones, mirar un poco atrás e intentar localizarte en el la vida. Agradezco que me coincida prácticamente con fin de año, época también muy apropiada para ese tipo de reflexiones a veces tan peligrosas para uno mismo. Yo tiendo a verme peor de lo que estoy.
Y ahora es esas ando. Con ganas de más música, más libros, algún que otro viaje, pero corto, nacional, para ver a amigos (a uno de ellos le tengo que llevar algo …..). Voy a ir sancando la manta, preparando el rincón.


